Votos matrimoniales: cómo escribir tus votos de boda, con 12 ejemplos
Por El equipo de LoveStorySpace · Actualizado · 9 min de lectura
Respuesta rápida
En la boda católica los votos tienen una fórmula fija («Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa…») y los votos personales se dicen, si el sacerdote lo permite, en otro momento, o en la recepción. En la boda civil y en la ceremonia simbólica sí puedes decir tus propios votos. Unos buenos votos matrimoniales duran de uno a dos minutos: un recuerdo, lo que amas de tu pareja, tres o cuatro promesas concretas y un cierre. Abajo tienes la estructura y 12 ejemplos.
Puntos clave
- En la iglesia la fórmula del consentimiento es fija; tus palabras van aparte o en la recepción.
- En la boda civil muchos jueces dejan unos minutos para los votos personales: pregúntalo antes.
- En la ceremonia simbólica los votos son el centro de todo.
- Estructura: recuerdo, lo que amas, promesas concretas, cierre. De 150 a 250 palabras.
- Escríbanlos por separado, pero pónganse de acuerdo en el largo y el tono.
Los votos matrimoniales personales son el momento en que todos los invitados guardan el celular. Pero antes de escribirlos conviene saber dónde los vas a decir, porque en la iglesia, en el registro civil y en una ceremonia simbólica las reglas son distintas. Aquí te explicamos qué se puede en cada caso, cómo escribir tus votos de boda en seis pasos y te dejamos 12 ejemplos para inspirarte.
Iglesia, civil o ceremonia simbólica: qué se puede decir
| Ceremonia | Fórmula | ¿Votos personales? |
|---|---|---|
| Religiosa (católica) | Fija: «Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa/esposo…» | No en lugar de la fórmula. Sí al final de la misa si el padre lo permite, o en la recepción |
| Civil | El juez lee los derechos y obligaciones y pregunta si aceptan | Casi siempre sí, sobre todo si la boda es en jardín o salón: pregúntalo al juez |
| Simbólica | Ninguna obligatoria (no tiene valor legal) | Sí, son el centro de la ceremonia |
En la boda católica el consentimiento es una fórmula litúrgica: «Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa (esposo) y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida». No se cambia, porque es el corazón del sacramento. También están las palabras de las arras y de los anillos, que se dicen tal cual. Algunos sacerdotes permiten leer unas palabras al final de la misa, pero la mayoría de las parejas guarda sus votos personales para la recepción, antes del vals o del brindis.
En la boda civil, sobre todo cuando el juez va a una hacienda o un jardín, es muy común que haya unos minutos para que los novios digan sus votos después de firmar. Y en la ceremonia simbólica, muy usada en bodas destino o cuando ya se casaron por el civil, pueden construir toda la ceremonia alrededor de sus votos.
Cómo escribir tus votos matrimoniales en 6 pasos
- Pónganse de acuerdo en las reglas: duración (uno o dos minutos cada uno), tono (romántico, chistoso o una mezcla) y si se los van a leer antes o se van a sorprender.
- Escribe recuerdos: cuando se conocieron, el momento en que supiste, un día difícil que superaron juntos. Quédate con uno.
- Escribe lo que amas de tu pareja con ejemplos concretos: no «eres buena persona», sino «le hablas por su nombre al señor de los tamales».
- Haz tres o cuatro promesas concretas, mezclando grandes («estar ahí cuando tengas miedo») y pequeñas («dejarte el último pedazo de pastel»).
- Cierra con una frase que mire hacia adelante y que podrías repetir dentro de veinte años.
- Léelos en voz alta, toma el tiempo y recorta. Luego imprímelos en una tarjeta: leerlos del celular en el altar no se ve bien.
12 ejemplos de votos matrimoniales
Son originales y están hechos para adaptarse: cambia los recuerdos y los detalles por los suyos, que es lo que hace que unos votos se sientan de verdad.
Votos románticos
- Mariana, la primera vez que te vi estabas peleándote con una máquina de café, y ganaste tú. Supe desde ese momento que quería tenerte de mi lado. Hoy te prometo estar siempre del tuyo: escucharte aunque esté cansado, decirte la verdad aunque sea incómoda y recordarte lo mucho que vales los días en que se te olvide. Te prometo seguir conquistándote, incluso dentro de treinta años. Te elijo hoy, y te voy a elegir cada mañana.
- Diego, antes de ti pensaba que el hogar era un lugar. Luego, una noche de noviembre, me hiciste la sopa más salada de la historia y entendí que el hogar es una persona. Te prometo ser tu hogar: un lugar al que puedas llegar cansado, enojado o feliz y siempre encuentres la puerta abierta. Te prometo paciencia, risas y la verdad. Y te prometo que, de ahora en adelante, la sopa la hago yo.
- Te prometo las cosas grandes: fidelidad, respeto y mi mano en la tuya en los días difíciles. Y te prometo las pequeñas, que a lo mejor importan más: el café en la cama los domingos, el mensaje de «ya llegué», el beso de buenas noches aunque nos hayamos peleado. Te amo por quien eres y por quienes vamos a ser juntos.
- No sé qué nos va a traer la vida, y no te prometo que vaya a ser fácil. Te prometo que nunca vas a estar solo. Que cuando tengas miedo te voy a tomar la mano, cuando te equivoques te voy a ayudar a empezar de nuevo y cuando te vaya bien voy a ser quien aplauda más fuerte. Hoy te doy mi sí, y mañana te lo vuelvo a dar.
Votos chistosos (con final serio)
- Mariana, te prometo no decirte nunca «te lo dije», por lo menos no en voz alta. Te prometo fingir interés en tus doramas y dejarte el lado de la cama más calientito. Te prometo aprender por fin la diferencia entre lila y morado. Y te prometo, en serio, amarte en todos los días normales, que son los que más cuentan.
- Diego, prometo aceptar el fútbol de los domingos como parte del paquete. Prometo no quejarme de los calcetines tirados por la casa (o no tanto). Prometo reírme de tus chistes aunque sea la décima vez. Y prometo ser tu compañera de equipo toda la vida, incluso en los partidos que parezcan perdidos.
- Prometo no ver el siguiente capítulo sin ti, compartir siempre la última rebanada de pizza y no decir nada cuando pongas el GPS y aun así nos perdamos. Pero sobre todo prometo acordarme, todos los días, de la suerte que tuve al conocerte.
- Te prometo mi amor, mi fidelidad y la mitad del clóset. Bueno, un tercio. Te prometo ser paciente, pedir perdón primero y nunca decir «siempre» en medio de una discusión. Y te prometo estar aquí, a tu lado, en todas las aventuras que vengan.
Votos cortos para la boda civil
- Te prometo amarte con la cabeza y con el corazón, respetar tus sueños como si fueran míos y construir contigo una vida de la que estemos orgullosos.
- Te elijo hoy, frente a las personas que más queremos. Prometo ser tu refugio, tu compañero y tu mejor amigo toda la vida.
Votos cuando ya hay hijos o en segundas nupcias
- Diego, no me caso contigo sola: hoy nos casamos contigo Sofía, Mateo y yo. Te prometo construir contigo una familia donde todos tengan su lugar, donde nos peleemos y nos contentemos en la mesa, y donde nadie se sienta de visita. Y les prometo a Sofía y a Mateo, frente a todos, que este amor también es para ellos.
- Los dos sabemos lo que es que algo termine, y por eso hoy sé lo que vale un comienzo. Te prometo no dar nunca por hecho este segundo regalo que nos hizo la vida. Te prometo honestidad, ternura y la paciencia de quien sabe que el amor se construye todos los días.
Errores que conviene evitar
- Votos de cinco minutos: después de dos, los invitados ya están pensando en la cena.
- Chistes que solo entienden ustedes dos o que incomodan (ex, fiestas, suegros).
- Copiar frases de películas o canciones: siempre suenan menos sinceras que tus palabras sencillas.
- Leerlos del celular: imprímelos, la tarjeta después se vuelve un recuerdo.
- No darle una copia al padrino o a la madrina, por si la tuya se queda en otro saco.
Después de la boda: guarden sus votos
Los votos se dicen en un minuto, pero se pueden releer siempre. Una idea para su primer aniversario: convertirlos en una carta dentro de una página web de boda, con las fotos de la boda y la línea del tiempo de su historia. Si necesitas ayuda con las palabras, nuestra guía de cómo escribir una carta de amor también sirve para los votos. Y para la invitación, aquí tienes frases para invitaciones de boda.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden decir votos personales en la iglesia?
No en lugar del consentimiento, que en la boda católica es una fórmula fija. Algunos sacerdotes permiten unas palabras al final de la misa; lo más común es decirlos en la recepción.
¿Qué se dice en una boda civil?
El juez del Registro Civil lee los derechos y obligaciones de los cónyuges y pregunta a cada uno si acepta al otro; después firman el acta. Muchas veces se pueden agregar votos personales.
¿Cuánto deben durar los votos matrimoniales?
De uno a dos minutos cada uno, más o menos entre 150 y 250 palabras.
¿Cómo empezar los votos de boda?
Con el nombre de tu pareja y un recuerdo concreto: cuando se conocieron o el momento en que supiste que era la persona. Luego lo que amas de ella y lo que le prometes.
¿Los novios deben leerse los votos antes?
No es obligatorio, pero conviene acordar el largo y el tono para que uno no lea tres líneas chistosas y el otro una hoja entera llorando.
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